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Mostrando entradas con la etiqueta Demasiado humanos. Mostrar todas las entradas
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No, no la mía, mi conformismo me lo impide. Asco de vida es una web que debería de ser obligatoria visitar todos los días, con un vistazillo rápido bastará para que una sonrisa asome en el rostro. Además, si queremos, podemos pasar a la carcajada leyendo los comentarios de algunas de las confesiones, que la mayoría de las veces son más ingeniosas que la propia confesión.

Para muestra un botón:

Todo esto ya estaba inventado hace tiempo con nogare, una web que dejé de leer porque las confesiones tornaban siempre a lo trágico, al drama humano de verdad, y una depresión no era precisamente lo que buscaba.

Esta de asco de Vida no debe faltar en vuestro lector de RSS (conozco ya a un par de adictos), y así todas las mañanas ejercitar eso de "mal de muchos..."

 

Nunca me han gustado los tatuajes la verdad, salvo muy concretas ocasiones en las que tampoco me gustaban, pero tampoco me disgustaban en exceso. Además todo el mundo que conozco se los hace en una franja de edad muy concreta, con lo que indica que es algo pasajero y que con los años será algo que sobre en el cuerpo, además de estar tan deteriorado que pasara a estar feo.

Hay tatuajes con algún motivo tribal que bueno, dependiendo del tamaño y el sitio tienen su gracia, es más, en mi opinión mejor si no están en un lugar visible, ya que así la cosa adquiere un puntillo de misterio y además no molesta a la hora de disfrazarse para algún evento.

Pero hay gente que mezclando las formas tribales y el misterio se hacen letras chinas en lugares visibles, así todo de un golpe. Es una moda que ya creo que va pasando... o lo mismo está en auge, no estoy puesto yo en el tema. El caso es que creo que todos hemos pensado en que seguro que el tatuador les ha podido joder bien poniendo sobre el cuerpo en letras chinas "soy gilipollas"o algo así, y tu ahí tan alegre, marcado como una vaca y luciendo orgulloso algo que cuando la gravedad, el sol y el tiempo, será un gurruño horroroso.

Ese es el caso de la palurda en cuestión, que tras salir 6 meses con su novio "Roo" (6 meses debe de ser un record, creo que mi amigo Miguel con lo que lleva con la novia debería tatuarse el cuerpo entero, hacerse piercings y aun debería) coge y decide tatuarse eso en la barriga y bien gordo: ahí, que se vea de que ganadería eres... luego se quejan de calendarios sexistas. Al tiempo descubre que la palabra Roo en chino significa SUPERMERCADO. Genial, estupendo, ¿ahora qué? Espero que cuando vaya a un chino o pase por una tienda cien que vaya tapadita o va a ser el descojono padre de los asiáticos. Y viendo el sitio, si algún día decide tener hijos habrá apuestas sobre que querrán decir esas palabras tras el embarazo.

En fin, tatuajes piercings y demás historias. Creo que todos los seres humanos de todas las épocas y culturas terminan pintándose el cuerpo y acribillándolo con complementos incrustados, pero a un servidor prefiere las cosas limpias y sin tanto condimento, y es que ya lo he dicho varias veces, soy poco moderno yo...

 

Siempre me gustó dar explicaciones lógicas a lo que me rodea y me sucede, conocer más o menos como y porqué funcionan las cosas, de hecho de pequeño cuando me regalaban algún juguete solía desmontarlo para verle las tripas.

Dentro de esta curiosidad no estaba el ámbito humano, ya que pensaba que cada persona es un mundo y que no todo tiene porqué tener una lógica, ni seguir un patrón ni reglas preestablecidas. Pero hace años, viendo un documental de la dos (no me las voy a dar de cultureta, el documental estaba puesto en casa por que a mi padre le gustan... y a mi me facilitan la siesta) justificaban con teorías evolutivas la selección de la pareja, el sexo, el amor...

Escuchar en ese documental que la forma de mi pene no es casual, sino que tiene una función y un fin es algo que me fascinó. En ese instante recibí la noticia bomba: la forma del pene tiene un objetivo y es el de retirar el posible semen de nuestra pareja de otro "rival" para después depositar el nuestro. Así que todo el acto sexual, físicamente hablando, tiene una explicación evolutiva: bombear un rato hacia fuera, y al final poner nuestra semillita. Es más, estudios hablan de que cuando se sospecha de la posibilidad de la presencia de un rival, por instinto, la relación sexual es mas intensa y se "bombea" con más énfasis para achicar al competidor.

Lo más reciente que he leído sobre el tema es una entrevista de Punset (en la tele me pare infumable, termino dormido cada vez que le veo, pero leído se aguanta mejor) a la antropóloga Helen Fisher. En la entrevista se dicen cosas como que los hombres nos enamoramos antes, o que existen diferencias de género a nivel cerebral, que hacen que los hombres seamos más sensibles a los estímulos visuales. Según esto, se supone que nuestro instinto evalúa si esa mujer puede darnos un hijo sano, y las mujeres por su parte emplean tiempo a cuidar su imagen.

Todo esto más o menos ya lo sospechábamos, pero lo que me ha hecho gracia y no sabía es que las mujeres al parecer tienen mayor actividad cerebral en la memoria y en la rememoración, que explica como para ellas son más importantes los pequeños detalles. Esto seguramente pueda dar explicaciones a más de una situación de alguno.

También hablan de diferencias entre el afecto, el amor romántico y el impulso sexual. Según afirma en la entrevista, el impulso sexual evolucionó para que saliéramos a buscar a nuestras parejas. Tras leer esto lo primero que se me viene a la cabeza es que realmente es cierto, sino por que íbamos a trasnochar en "las perreras del siglo XXI" (como decía José María García) en bares apretados, repletos de humo, a empujones, tomando bebidas que producen efectos terribles al día siguiente en nuestro cuerpo, pero que nos desinhiben... como decían los Gabinete Caligari en el clásico amor en un bar:





Bares, qué lugares
Tan gratos para conversar
No hay como el calor del amor en un bar

Amor
Aunque a estas horas ya no estoy muy entero
Al fin llegó el momento de decirlo: te quiero.



Quedarse sólo en la física de todo este proceso, es quedarse a medias de toda la película, ya que evidentemente existen factores sociales y culturales que tienen una importancia crítica en las relaciones humanas... pero no me digáis que no resulta curioso que parte de todo lo que sucede esté preestablecida por nuestros instintos.

 

Abrazos

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Leo en esta noticia que castigan a una niña por abrazar a sus compañeros de clase, y un día después leo esta otra de una matanza en un colegio de Finlandia. Lo primero que piensa uno es: coño, pero si eran los yankis los únicos que estaban así de locos con decenas de armas por casa... pues no, la moda se importa a Europa.

Luego pensé en que las relaciones de los más jóvenes (como voy para lo 30 permitirme que use el rol de abuelo cebolleta) ya no son lo que eran. Yo recuerdo que en mi infancia me pegaba de pequeño, me hacia heridas cada semana, y no sólo me abrazaba, sino que nos enseñábamos los pitos los culos y cualquier otra parte del cuerpo que hubiera cambiado, que evidentemente eran muchas a esa edad.

No entiendo que clase de personas quieren formar si en un colegio prohíben las demostraciones públicas de afecto... así sin más, y se quedan tan a gusto, y luego nos echaremos las manos a la cabeza de que crezcan y las pequeñas cosas que se consienten pasen a mayores, como un adolescente de 16 años que contrató a un sicario para que asesinara a sus padres por que le habían confiscado la PlayStation y prohibido ver la tele. Si le desea eso a los padres que dejará el angelito para los extraños que se interpongan en su camino.

Y es que los abrazos se están poniendo de moda en mi casa, volviéndose más habituales, ya que por cuestiones menopaúsicas mi madre necesita dosis triples de afecto.

Además tengo dos amigos que son grandes abrazadores, Manuel y Abraham cuando pasan cierta tasa de copas en el cuerpo tienen la buena costumbre de abrazarse a alguien entre lágrimas de la risa.



En fin, abrazos, humanos, espontáneos y sentidos... es una fantástica costumbre que no significa que te cambies de acera ni seas más o menos machote. Estoy seguro que el finlandés autor de la matanza recibió pocos. Probarlos como hizo este tipo de Sidney, que para los pocos que no lo conozcan, saber que creó una auténtico fenómeno social en Internet allá por junio de 2004 cuando colgó en Internet este vídeo: